diciembre 2011

Un buen día se hizo la luz

Hace ya unos años los pobladores de muchas comunidades rurales del departamento Huiliches, Neuquén, cuentan con energía eléctrica, lo que les permitió poco a poco aprovechar este recurso indispensable para mejorar la calidad de vida e impactar decisivamente en el desarrollo rural.

Sin embargo, hay familias que aún no cuentan con los medios para acceder a este recurso que, de una manera o de otra, les cambia el modo de vida y sus hábitos. Si bien el plan provincial de electrificación rural es un hecho, la energía eléctrica, llega hasta su casa, pero la conexión final y compra de pilar de luz depende exclusivamente del poblador rural. Son muy pocas las familias que faltan estar totalmente conectadas.

Una familia, entre otras, era la de Cristian e Ismael. Hace muchos años que Cruzada Patagónica a través del Área de Desarrollo Rural los acompaña de diferentes formas: primero, con la construcción de un invernadero (1999), luego con la compra de artesanías en madera, tejido y platería; y más recientemente, con la cría de pollos parrilleros.

Cristian e Ismael son mellizos y estudian hace unos años en el CEI San Ignacio. Sergio, hermano mayor de ambos, egresó del CEI como Técnico en Producción Agropecuaria en el año 2006 y hoy se desempeña como Policía de la Provincia de Neuquén en San Martín de los Andes.

Una tarde de otoño en una visita a los productores, Christian Hick visitó la casa de Eva y Gabriel, los papás de Cristian e Ismael. Mate de por medio en su ruca de barro (impecable por cierto) notó que estaba oscuro y que había una rudimentaria instalación eléctrica en el interior. Preguntó entonces quién la había hecho y Eva le explicó, “los chicos nomás, con lo que aprendieron en la escuela”. Cuando le consultó sobre la instalación exterior y el pilar de luz le contestó “hace tres años que intentamos juntar el dinero para comprar el pilar para que el EPEN instale la luz, tal vez antes del invierno podamos tenerlo, sino será en otro año…”.

La semana siguiente Christian regresó a Nahuel Mapi con la propuesta del Área de Desarrollo Rural de otorgarles un préstamo reembolsable para la compra de un pilar de luz y con los requisitos para solicitar a la empresa la posterior conexión. Como los valores eran muy altos para la precaria economía familiar, decidieron construir el pilar ellos mismos. Solicitaron un un préstamo reembolsable por la compra de los materiales por un valor de 300 pesos a pagar en cuotas. “Si tengo luz en invierno voy a poder hacer más artesanías en platería” dijo Eva, “acá en invierno ya es de noche a las cinco de la tarde y sin luz nos vamos a dormir temprano…”.

Para fines de mayo, Cristian e Ismael habían hecho el pilar y estaba terminado. En Junio llegaron las primeras nevadas del invierno y “Un buen día se hizo la luz”.

Una historia más de tantas otras en la Patagonia, de esfuerzos y logros a la vista.

 
DESARROLLO RURAL

Articulados frente a las cenizas

Desde el inicio y con las primeras tareas para paliar la emergencia articulamos con un gran número de organismos e instituciones para el mejor aprovechamiento de los recursos, evitar superposiciones y llegar donde realmente se necesita con las soluciones adecuadas. Durante este tiempo, participamos activamente de comités de emergencia regionales y mantuvimos un intercambio permanente con una gran cantidad y diversidad de actores involucrados.

A nivel local, se realizaron reuniones con la Comisión Directiva de la Cooperativa Pichi Cullin de Corralito y Cerro Alto para definir las acciones a llevar a cabo en la zona, siempre acompañando a los productores socios. La intención es involucrarse más desde el asesoramiento y el acompañamiento en la gestión de proyectos y fondos para la Cooperativa. Por otro lado, se trabaja junto a la Comisión de Fomento de Aguada Guzmán. Inelda Paredes, encargada de la Comisión, es un referente clave para el buen desarrollo de la asistencia. Ha compartido la información de los pequeños productores y del acceso a ayuda por parte del Estado y, gracias a la puesta en común de estos datos, se logró un trabajo articulado, llegando a todos los pobladores rurales.

Al equipo técnico de la Fundación se sumaron ex alumnos del CEI San Ignacio oriundos de Naupahuen, y con su compromiso se logró trabajar con todos los pequeños productores, asistiéndolos con fardos, avena y alimento balanceado. Han colaborado no sólo en la detección de los casos más afectados, sino también en la distribución, carga y descarga de alimentos.

A nivel nacional y provincial las estrategias que se llevan a cabo son más variadas. Se mantuvieron intercambios con Julio César Haure, Asesor Técnico de la Dirección Nacional de Emergencia y/o Desastre Agropecuario Patagonia Argentina del Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca de la Nación, quien trabaja con Haroldo Lebed, Director Nacional de Emergencia y/o desastre Agropecuario. El vínculo facilitó el intercambio de formas de trabajo.
Cruzada mantuvo también un vínculo cercano con referentes de Ley Ovina. Se compartieron datos de proveedores con los que ambos trabajan y se capacitó a productores sobre la suplementación alimentaria con granos y el armado de comederos.
Con la Subsecretaría de Agricultura Familiar se mantiene vínculo con Analía García, Referente en Bariloche.

En la zona de Corralito y Cerro Alto, se realizaron reuniones en el campo compartiendo los recursos, la información del estado de cada productor y coordinando acciones para llegar a todos los productores. Así mismo, Cruzada participó de una reunión convocada por la Subsecretaría en Bariloche, a la que asistieron tres cooperativas de la Línea Sur de Río Negro: la Cooperativa Amulein Com de Comallo, la Cooperativa Pichi Cullin de Corralito y la Cooperativa Peumayen de Pichileufu. Se plantearon las líneas de trabajo futuras, compartiendo también las diferentes estrategias de cada grupo de productores.

Además el vínculo con el INTA, con el Ministerio de Producción de Río Negro, Comité de Crisis Rural Huiliches, entre otros demuestra que Cruzada sigue trabajando para acompañar a los pobladores rurales.

 
DESARROLLO INSTITUCIONAL

Una noche bien patagónica, en pleno Buenos Aires

La cena a beneficio de Cruzada Patagónica, fue un verdadero evento lleno de emotividad y sorpresas.

El pasado 27 de octubre, se realizó la cena a beneficio de nuestra institución en el salón central del predio de La Rural de Palermo. Gracias al apoyo y compromiso de más de 380 personas y 45 empresas que fueron parte de esta cena de diferentes maneras- logramos una recaudación bruta de $649.746.-

Esto nos permitirá continuar asistiendo a los pobladores rurales en su recuperación luego de las cenizas y profundizar el trabajo que realizamos en nuestra tercera década de vida institucional, en la que ya estamos operando en las provincias del Neuquén, Rio Negro y Chubut. Enfrentamos el desafío de continuar con los programas a través de los cuales estamos trabajando en educación y en la diversificación de estrategias de producción familiar, el fortalecimiento de la infraestructura rural y el acompañamiento para que las comunidades recuperen su capacidad productiva.

El evento fue conducido por María Belén Aramburu quien con calidez, solvencia e intervenciones precisas fue presentando cada momento del evento como un hecho único.

Diego Baudo, presidente de Cruzada Patagónica, sintetizó para los nuevos asistentes la historia de la institución, diciendo que “Mirando hacia atrás, parece increíble cómo se arrancó, con esa primera escuela/ hogar, cerca de Junín de los Andes. Hoy, a 32 años de ese inicio, contamos con 2 escuelas secundarias con orientación agrotécnica (la segunda en el Valle de Cholila, en Chubut) por las que han pasado cerca de 1600 alumnos, - ¡aprovecho a invitarlos a conocer ambas o recorrerlas nuevamente si ya las conocen!- y ya estamos relevando las condiciones para construir la tercera, esta vez en Río Negro, ya que nuestros alumnos provienen de esas 3 provincias en que centramos también nuestro trabajo de desarrollo rural, fuerte en Neuquén y Rió Negro, e incipiente aún en Chubut.”

Los participantes de esta noche patagónica pudieron comprobar las acciones que la institución viene llevando a cabo desde hace 32 años, a través del emotivo testimonio de Rogelio Paredes. Rogelio es egresado del CEI San Ignacio y contó acerca de la importancia de haber contado con una escuela de esas características y de la verdadera oportunidad de educación para los chicos y chicas de los parajes rurales. Hoy Rogelio es ingeniero agrónomo. La emotividad y las palabras precisas de un chico de campo, hoy profesional, se coronó con un cerrado aplauso de todos los presentes.

Las luces se atenuaron y comenzó el video institucional, que con excelentes imágenes y buena edición contaron la vida de los pobladores rurales como la familia Aranda, de Lonco Vaca, la de Adrián Salazar, alumno del CEI y la de Ismael Castro, alumno del CEA Valle de Cholila.

Gracias nuevamente a todas las personas y organizaciones que fueron parte de esta noche solidaria.

¡Esperamos poder reencontrarnos en La Noche de la Patagonia 2012!



www.cruzadapatagonica.org