octubre 2009

DESARROLLO RURAL

La elección de un camino

El camino elegido para que los pobladores rurales se desarrollen en forma sustentable es el de los Fondos Rotativos Reembolsables, cuyo objetivo es promover y fortalecer una ampliación de las actividades productivas de las familias rurales del noroeste patagónico, desde los ejes de acción que se establezcan en el intercambio y detección de necesidades junto a cada familia. El foco está puesto en la diversificación productiva, a través de la incorporación de otros tipos de producción familiar fuera del caprino a definir con la familia. Algunos de ellos son: cría de pollos parrilleros, producción de fruta fina, cerramientos y parcelas, invernaderos, incorporación de ganado ovino triple propósito o llamas, pequeñas mejoras en infraestructura para que las familias cuenten con agua para consumo y riego.

Esta metodología de trabajo de fondo rotativo implicó un paso muy importante dado el contexto asistencialista que se ha dado en esta región. Las primeras pruebas desarrolladas por Cruzada Patagónica han tenido muy buenos resultados, con una alta devolución por parte de las familias. Se espera poder crecer con esta metodología que permitirá llegar a más beneficiarios, además de crear en los productores la conciencia del ahorro. Un ahorro que en primer lugar servirá para devolver los fondos obtenidos como préstamo reembolsable y, una vez cancelado esto, servirá para que cada productor haya aprendido a guardar parte de la rentabilidad para utilizarla como propio capital de inversión.


A esta nueva modalidad se han sumado numerosas familias del ámbito rural, tanto de Neuquén como de Río Negro. En la primera provincia nombrada, las comunidades Painefilú y Linares están trabajando con pollos parrilleros, fruta fina e invernaderos (en sus tres modalidades: túnel de nylon, adobe y chapa traslúcida). Recientemente se sumaron pobladores de Paimún en temas de captación de agua. En tanto en la Línea Sur de Río Negro, para ser más exactos, los parajes de Lonco Vaca y Aguada Guzmán, se han instalado cuatro paneles solares y 17 invernaderos. En tanto en Nahupa Huén las familias trabajan con frutas finas.

La sostenibilidad del proyecto se justifica desde dos perspectivas: una porque impulsa la recuperación de la agricultura sostenible en las comunidades rurales, dejando capacidad instalada tanto en infraestructura como en conocimiento transmitido. La otra perspectiva tiene que ver con la metodología elegida para financiar la introducción de mejoras productivas, ya que un alto porcentaje del fondo de préstamos reembolsables será devuelto y se podrá reinvertir en nuevos préstamos reembolsables a pequeños productores rurales para compra de materiales e insumos.

 
EDUCACIÓN - CEA VALLE DE CHOLILA

Creciendo a buen ritmo...

Cuando uno habla de música, indefectiblemente nos remitimos al ritmo…y a veces esto último se lo confunde con velocidad…y no es así. El ritmo marca una cadencia, un movimiento, una forma de ejecutar la música…Y Cholila tiene eso, ritmo para crecer.

Carlos Gómez, docente de Historia, manifestó que “pareciera ayer nomás cuando empezó el sueño con dos primeros años del CEA Valle de Cholila, y pareciera a veces según los momentos y contratiempos que hicieran dos siglos”.

El establecimiento educativo terminó de transitar, hace una semana atrás, su segundo año de vida; y éste fue un año de crecimiento, tanto en la cantidad de alumnos, docentes nuevos que se sumaron al plantel, como en lo edilicio.

Recorramos el camino de la memoria… la escuela nació con 29 alumnos, hoy son más de 50 y comenzamos en este año con chicos de la estepa viviendo en la escuela. Más alumnos, más necesidades y, gracias al aporte de empresas y agencias de financiamiento internacional, el CEA tiene casi lista la sala de industria de alimentos, galpón para el área de producción, un aula más y la biblioteca que es abierta a la comunidad. Pero esto no es todo, el CEA ya tiene su producción de dulces, miel y hortalizas del invernadero que está pegadito al edificio de la escuela.

Todo esto que les estamos contando es el resultado del trabajo de muchos, de los que están en Cholila y de los que están lejos. El CEA Valle de Cholila crece a buen ritmo, tanto es así que hay más 35 alumnos preinscriptos para el nuevo ciclo lectivo -seis alumnos provenientes de la estepa- y, por añadidura, nuevas necesidades: más aulas, ampliar la residencia de alumnos, construir un comedor escolar y una residencia de mujeres.

Así es el CEA Valle de Cholila, crece a su ritmo, con su cadencia, con su identidad y sin pausa.

 
EDUCACIÓN - CEI SAN IGNACIO

La idea es hacerlo sustentable

El programa Avancemos, de Ashoka, tiene por objetivo impulsar y conectar a jóvenes emprendedores sociales a nivel global, apoyándolos para que se involucren cívicamente y den cuenta del potencial que poseen para generar cambios positivos en sus comunidades a través de un rol más activo en el diseño de sus propios modelos de desarrollo y el cambio de sus sociedades.

Carlos Llauytuqueo y Lucas Donini, alumnos del 2° Polimodal del CEI San Ignacio participan de este proyecto y han presentado un trabajo que denominaron “Turbina”.

Lucas contó que “gracias a la profesora Ana Prieto, que nos acercó la información, pudimos con Carlos presentar este proyecto de turbina”. Por su parte Carlos manifestó “que la idea de presentarse también surge por una necesidad de su casa, ya que su papá tenía una turbina pero no funcionaba bien y quería mejorarla”. Lucas se sumó a la idea y se pusieron a trabajar entre enero y febrero. La turbina en sí es una rueda de metal de una antigua carreta que había en la casa de Carlos. Cuenta Carlos que “en la primera prueba, la rueda salpicaba agua por todos los costados y mojaba la caja. Lo solucionamos colocándole una chapa alrededor de la rueda con el ancho de cada paleta”. Lucas agregó que “la rueda la sujetamos a una estructura de hierro de 1 ½ pulgada y las paletas están soldadas a la rueda con un caño de 5 pulgadas cortada a la mitad, abierto un poco más y luego soldado a la rueda”.

Le preguntamos a Carlos cómo generaba electricidad la turbina, y con claridad meridiana explicó que “el eje de la rueda se conecta a una polea chica y luego a otra mayor, hasta llegar a una cuarta polea que es la más grande. Este sistema de poleas fue la solución para hacer funcionar el alternador para que genere electricidad y que carga una batería. Por último, le agregamos un transformador para pasar de 12V a 220V".

Lucas agregó: "Nos realizaron una entrevista telefónica donde explicamos el proyecto y el resultado fue bueno ya que fuimos seleccionados entre los 20 mejores y por tal motivo viajamos a Buenos Aires". "Allí -agregó Carlos- hicimos un taller de búsqueda de fondos, comunicación y marketing. Luego fuimos a Chapadmalal, donde nos encontramos con otros chicos que participan de este concurso y fue muy bueno porque hicimos contactos, entre ellos una alianza con unos chicos de San Nicolas que se dedican a juntar desechos eletrónicos, trajimos la idea a los profes del CEI y se entusiasmaron tanto como nosotros...".

Lucas, a manera de cierre dijo este proyecto los motiva, como los motivó una frase que leyeron en el encuentro: “No importa que ganes, no importa que pierdas, lo importante es que no pierdas las ganas”.



www.cruzadapatagonica.org