octubre 2009

ARTICULACIÓN

Reciclado: un punto de partida

Desde hace un año, Cruzada Patagónica trabaja junto a otras tres organizaciones sociales de Junín de los Andes para llevar adelante el proyecto “Junín no tira, recicla”. Se trata de Taller Amulen, Centro Joven y Unmay, y apuestan a generar un cambio cultural en la localidad que incida en la política pública municipal de cuidado del medioambiente.

María Rosa Teti, del Taller Amulen, manifestó: “Este trabajo se viene haciendo desde hace un año, y en el último tiempo se unió FM Che de nuestra localidad. Creamos un circuito virtuoso de separación y reciclado en los comercios de la zona y también en el Parque Industrial, donde se generan grandes cantidades de residuos”. El CEI San Ignacio, con sus alumnos, también participa del proyecto y realiza desde hace tiempo tareas de reciclado.

María Rosa agregó: “Detectamos los lugares donde se generan gran cantidad de residuos reciclables y los centros de acopio de fácil acceso para la gente de Junín de los Andes. Hasta la fecha se transportaron seis camiones completos de cartones, papel de diarios, envases PET, tapas de envases, sachet de leches y otros productos”.


Además de haber sido premiados en el concurso Eco-Compromiso 2009 (organizado por el Banco Mundial), fue un gran logro de las cuatro organizaciones que el Concejo Deliberante de Junín de los Andes declarara de interés municipal el proyecto. Tanto es así que el Municipio ha firmado un convenio con las cuatro organizaciones en la cual el Estado Municipal se compromete a apoyar esta iniciativa con mano de obra y con la recolección de los materiales en lugares de acopio.

María Rosa contó que “se han confeccionado afiches para colocar en puntos de encuentro importantes de nuestra localidad, y también folletería con la que se buscará sensibilizar a la ciudadanía e involucrar a otras fuerzas vivas de la localidad”.

Sin duda alguna una buena comunicación de este proyecto redundará en buenos resultados, al igual que la articulación que Cruzada Patagónica profundiza en la localidad y la región.

 
EDUCACIÓN - CEI SAN IGNACIO

Vueltas por el universo

Vanina Campos tiene 14 años, es alumna del CEI San Ignacio y es oriunda de Puente Picún Leufu, un paraje ubicado a unos 160 km de Junín de los Andes en donde viven unas 200 personas aproximadamente.

En el CEI San Ignacio, desde el año 2002 se realiza un seguimiento de las condiciones climáticas e investigaciones de medioambiente. Vanina, como alumna, participó del proyecto "Mejores condiciones de vida para mi lugar", donde ella junto a sus compañeros plantan árboles para que fijen el dióxido de carbono de la atmósfera. También hacen mediciones a las plantas sobre las respuestas al clima actual, y con sus resultados esperan proponer soluciones para evitar el uso excesivo de los recursos naturales en lugares con déficit de agua, como lo es la Patagonia argentina. Por estas acciones fue elegida como embajadora niña argentina para participar de Tunza International Children Conference. Organizada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), se realizó en Daejeon, Corea, entre el 17 y el 20 de agosto y participaron 800 chicos de 100 países.

Vanina, que recibió todo el apoyo de su comunidad, pudo compartir capacitaciones y charlas con jóvenes de lugares lejanos. A su regreso, contó que le gustó ¡todo!, y las cosas que más le llamaron la atención fueron la comida y los peces que pescaron en el río. Pudo darse cuenta de lo necesario que es saber hablar inglés y agradece a María Eugenia Bertossi, la profesora que la acompañó en el viaje al otro lado del mundo.

Por otro lado, Emma Cardenas y Walter Quilaleo viajaron a Estados Unidos, al Colegio St. Labre de Montana. El CEI San Ignacio y el Colegio St. Labre vienen realizando intercambios, con la particularidad de que ambos tienen entre sus alumnos a chicos de pueblos originarios: Mapuche el CEI y Crow y Cheyenne el St. Labre.

Emma y Walter viajaron a Montana entre el 10 y 16 de agosto (preguntar la bien la fecha) acompañados por la profesora Graciela Calbi. Allí pudieron conocer jóvenes de su edad, el parque Yellowstone y visitar una exposición acerca de las poblaciones indígenas del norte y oeste de los Estados Unidos, entre otras cosas. Emma tras el viaje contó: “El viaje de intercambio fue una experiencia única e inigualable. Visitamos muchísimos lugares importantes, conocimos cosas de su religión y cultura junto a dos profesores de allá y pudimos compararla con la nuestra. Participamos en una ceremonia que duró dos días y conocimos el parque Yellowstone”.

 
DESARROLLO INSTITUCIONAL

1979-2009

El 27 de septiembre de este año Cruzada Patagónica cumplió 30 años de vida. Los fundadores llegaron a Junín de los Andes -entonces un pueblo, hoy una ciudad- con pocas cosas y con muchas ganas de hacer, de servir y devolver a la sociedad lo que ésta les dio: oportunidades educativas y de desarrollo.

Motivados por la situación de marginalidad de los pobladores rurales y con la educación como pilar fundamental, les propusieron un primario para los jóvenes que habían abandonado la escuela y ya eran grandes para retomarla: así nació el CEI San Ignacio.

El vínculo con los chicos y sus familias fue estrechándose cuando pasaban los inviernos y los fundadores seguían ahí. Las actividades educativas fueron complementándose con acompañamiento a las comunidades y organizaciones, con el Compenihuén -un transporte que iba y venía una vez por semana a cada paraje, rompiendo el aislamiento con los pobladores rurales- y con el Registro Civil Ambulante, que mientras funcionó permitió a más de 4 mil argentinos acceder a derechos básicos como votar, educación, salud y previsión social.

El vínculo también fue involucrando a la Fundación en la vida económica y productiva de las familias. Tomó forma el área de Desarrollo Rural y junto con ellas se emprendieron un sinfín de actividades: se construyeron invernaderos, se hicieron ferias de ropa, capacitaciones y nuevos emprendimientos productivos, se articuló con escuelas rurales, se facilitó el acceso al agua, se fortaleció la red de artesanías y turismo y muchas cosas más.

El “CEI”, como lo llaman todos, fue transformándose, recibió a las mujeres, incorporó capacitaciones laborales y productivas y llegó a ser lo que es hoy: un secundario agrotécnico gratuito con residencia estudiantil y un primario semipresencial de adultos. En total, 200 alumnos y alumnas.

Ante un panorama similar en la región, la Fundación emprendió el camino para crear una nueva escuela en Chubut. Después de algunos años de diagnóstico, gestiones y obra, los primeros jóvenes de Cholila, los parajes cercanos y la árida meseta comenzaron las clases en el CEA Valle de Cholila.

Con el CEI San Ignacio reconstruido (después del incendio de agosto de 2007), el CEA Valle de Cholila recibiendo nuevos cursos cada año y Desarrollo Rural con un abanico de proyectos en marcha, los 30 años encuentran a la Fundación Cruzada Patagónica con un aire a la vez juvenil y experimentado. Que una institución cumpla 30 años de vida en un país de profundas y casi permanentes crisis es casi un milagro. Pero ese milagro fue producto de varios elementos: fe, compromiso, perseverancia y, sobre todo, la confianza de los pobladores rurales.

La Noche de la Patagonia
Con el apoyo de empresas, donaciones en especie y más de 400 comensales, el 21 de septiembre tuvo lugar La Noche de la Patagonia, la cena a beneficio por el 30 aniversario de la Fundación. En el salón Roof Garden del Alvear Palace Hotel, Mónica Cahen D’Anvers hizo de conductora y realizaron presentaciones musicales Ultratango, Raúl Lavié y Sandra Mihanovich. Se recaudaron 133 mil pesos, que serán destinados a los programas que acompañan el desarrollo de los pobladores rurales y a impulsar un fondo de transporte para que los alumnos de las escuelas de la Fundación puedan continuar sus estudios.
Durante la cena, Diego Baudo, presidente de Cruzada Patagónica, manifestó: “Recordamos la idea innovadora que se plasmó en forma de Fundación, hace treinta años, a través del valiente compromiso de los fundadores, y festejamos la voluntad de crecer de esta organización y sus integrantes”. Además, Nicolás Racedo, ex alumno del CEI San Ignacio, pudo contar a los comensales su experiencia en el secundario, la importancia de la oportunidad que le brindó la Fundación y sus proyectos actuales.
Agradecimientos



www.cruzadapatagonica.org