¿Cómo nació Cruzada Patagónica?
Hace
25 años, crear una
entidad de bien público y radicarse en la Patagonia, era un enorme desafío.
La Fundación Cruzada Patagónica nació en septiembre de 1979, en la estación que
los Mapuche denominan Pewü, la época de
los brotes, cuando renace la vida. |

Valle Sancabao, 1980, en las actuales
instalaciones del CEI San Ignacio. Foto: archivo FCP.
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Quienes la fundamos teníamos en promedio 24 años.
La mayoría acababa de casarse y recibirse como profesional en Buenos Aires. Nos unía una
misma convicción: ayudar a los más necesitados, aquellos a quienes la realidad
les negaba toda posibilidad de desarrollo.
Con ese objetivo en mente recorrimos varios sectores de la Patagonia
estableciéndonos con nuestras familias en un valle semidesértico cercano al entonces
pueblo de Junín de los Andes y circundado por comunidades Mapuche.
Fuimos sumando nuevos amigos, apoyos y voluntades provenientes de otras ciudades
como Rosario, Córdoba, Bahía Blanca, Mendoza, etc. Primero se construyó el Centro
de Educación Integral San Ignacio, nuestra escuela agrotécnica que ya cumplió
20 años. Los 240 m2 de superficie originales se transformaron en estas dos
décadas en casi 4.000. Año tras año se fueron multiplicando los proyectos, extendiendo
nuestras acciones en un radio de más de 2.000 km. Ampliamos aulas, construímos galpones,
invernaderos, una pequeña capilla, talleres, una carpintería, un gimnasio, albergues, un
comedor... y mucho más.
En todo este tiempo las dificultades han sido compañeras inseparables
de viaje. Y probablemente lo sigan siendo. Gracias a todos los que nos acompañan nuestra
respuesta ha sido siempre la misma: acciones, no palabras. Ese es nuestro compromiso
patagónico.
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